Una buena parrilla no se trata solo de la carne: se trata de tiempo, fuego y paciencia. Estos son los secretos que cuidamos en cada servicio.
1. El fuego, primero
Antes que la carne está la brasa. Una buena brasa pareja, sin llama, es lo que cocina de verdad. Nunca apuramos el fuego.
2. El punto justo
Cada corte tiene su tiempo. El asado pide cocción lenta; un bife de chorizo, un sellado fuerte y su descanso. La paciencia se nota en el primer bocado.
3. La sal en su momento
Salamos en el momento justo para que la carne quede jugosa por dentro y sabrosa por fuera.
¿Querés probarlo? Vení a compartir una parrillada para compartir o pedila para llevar.